01Una base de salsa
Pon una capa poco profunda en el centro e inclina el plato suavemente sin alcanzar el borde. Coloca el ingrediente principal encima o junto al margen. Funciona con salsas fluidas y platos hondos bajos; la piel crujiente debe quedar por encima.
02Una línea corta
Pon una salsa ligeramente espesa en un biberón de cocina. Acércalo al plato y dibuja una línea corta, reduciendo la presión al final. Coloca el ingrediente al lado o en diagonal. Un caldo líquido no mantiene esa forma.
03Puntos de salsa
Usa una salsa lisa y suficientemente espesa. Mantén el biberón vertical cerca del plato, presiona brevemente, deja de presionar y levanta. Un pequeño grupo de puntos es más fácil de comer que un anillo por todo el borde.
04Junto a carne o pescado
Coloca primero el ingrediente principal y las guarniciones. Añade salsa por un borde inferior. Deja secas las patatas fritas, la piel crujiente y otros elementos tostados. Ofrece más salsa aparte si el plato la necesita.