Haz del salmón el punto focal
Coloca el filete ligeramente descentrado y orienta su lado más atractivo hacia el comensal. El salmón debe ser el projoagonista inmediato.
El salmón ya aporta color y elegancia al plato. La diferencia está en cómo colocas el pescado y construyes la salsa, las guarniciones, la altura y el espacio alrededor.
El salmón ya aporta color y elegancia al plato. La diferencia está en cómo colocas el pescado y construyes la salsa, las guarniciones, la altura y el espacio alrededor.
Coloca el filete ligeramente descentrado y orienta su lado más atractivo hacia el comensal. El salmón debe ser el projoagonista inmediato.
Coloca la salsa al lado o parcialmente debajo del pescado en lugar de cubrirlo. Así la forma del salmón sigue visible y el plato queda más limpio.
Las verduras verdes, las hierbas o los purés claros realzan el tono cálido del salmón. Pocos contrastes bien elegidos funcionan mejor que muchos detalles.
No llenes todo el plato. El espacio libre da más presencia al salmón y hace que la salsa y las guarniciones parezcan colocadas con intención.
Desde un estilo moderno y minimalista hasta una presentación clásica con verduras y salsa: el salmón admite composiciones muy diferentes según las guarniciones, el plato y el efecto deseado.
Modernoo & minimalista
Fresco & ligero
Fine dining
Con base cremosa
Con verduras verdes
Clásico & elegante
Gráfico & limpio
Cálido & equilibradoDinos exactamente qué vas a cocinar. PlatingStudio crea tres ideas personalizadas y una guía paso a paso para tu propio plato.